domingo, 15 de enero de 2012

Juntos pero no revueltos: la raya y el guion

La entrada de hoy la quiero dedicar a uno de los errores más comunes cuando me toca corregir. El escritor suele colocar el guion (-) en vez de la raya (—), y pone y quita espacios donde no es. Para nuevos y curtidos escritores, voy a hacer un recordatorio sobre el uso de la raya y el guion. Que no es por ser quejica, pero que cansa mucho ir con ojo crítico a ver si ha puesto espacio detrás de la raya, o si hay guion, o si hay un combo y no tenemos puntos de carisma suficientes para avanzar. Así, la Real Academia de la Lengua dice:


raya.1. Signo de puntuación representado por un trazo horizontal (—) de mayor longitud que el correspondiente al guion (-) con el cual no debe confundirse. Cuando se usan dos rayas (una de apertura y otra de cierre) para introducir un inciso dentro de un período más extenso, estas se escriben pegadas a la primera y a la última palabra del período que enmarcan, y separadas por un espacio de la palabra o signo que las precede o las sigue; pero si lo que sigue a la raya de cierre es otro signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos.
Hasta aquí no hay ningún problema; la propia RAE advierte de la confusión. La cosa es que el guion se utiliza como nexo para unir palabras o para dividirlas al final de la línea. Quizás no esté muy claro cómo utilizar la raya tras leer la definición, pero todo estará más claro con los ejemplos. Lo principal que debemos retener de la definición es que hay que eliminar el guion de nuestras herramientas de diálogo.

Entre todas las 'excusas' (dichas con amor) que he oído para no cuidarse en este aspecto, están dos, y para ambas tengo soluciones:
  1. "No sé cómo se hace": tras la explicación, voy a intentar explicar cómo ponerlas en el Word.
  2. "No sé cómo ponerlos": no te acostarás sin saber una cosa más.
Pinchad en el título para leer la entrada completa. ¡Acomodaos, que viene larguísima!