sábado, 21 de enero de 2012

Errores comunes (I): mismo, -ma

¡Tachán! Aquí vuelvo con una nueva subsección, "errores comunes", que va de eso, de fallos que he visto a lo largo de las correcciones. La entrada de hoy es breve y trata sobre el adjetivo mismo. Dice la RAE:
mismo -ma. 1. Como adjetivo, tiene variación de género y número —mismo(s), misma(s)— y se sitúa normalmente entre el artículo o el determinante y el sustantivo al que modifica. Puede indicar identidad, esto es, que la persona o cosa a la que nos referimos no es otra diferente, o bien que, refiriéndonos a personas o cosas diversas, estas son iguales o muy semejantes. Cuando forma parte de una estructura comparativa, el término de comparación va introducido por que. En México y el área centroamericana es frecuente, en textos periodísticos o de prosa divulgativa, emplear mismo (a menudo sin artículo) como antecedente del que relativo que introduce oraciones explicativas; es uso superfluo, que debe evitarse, pues el solo relativo basta. Cuando mismo modifica a los sustantivos manera, modo u otros de igual sentido, el término de comparación, si es una oración, puede ir también introducido por como. Pospuesto o, menos frecuentemente, antepuesto a un sustantivo, y obligatoriamente pospuesto a un pronombre, sirve también para indicar indiferencia en la elección entre varias posibilidades.
Es larga, ¿eh? Pues encima he quitado los ejemplos. Resumiendo la definición, podemos usar mismo -ma para estos casos:
1. Como adjetivo, puede indicar semejanza entre dos o más elementos.
2. En comparaciones, "mismo" va introducido por "que".También puede ir precedido de "como" y tras "manera / modo".
3. En México y área centroamericana, se debe evitar poner "mismo que" para oraciones explicativas.
4. Pospuesto o antepuesto a un sustantivo, puede indicar indiferencia entre varias posibilidades.

Y este es el epígrafe que voy a explicaros hoy, aunque por una vez la RAE lo ha explicado bastante bien.
El adjetivo mismo puede sustantivarse, manteniendo los sentidos de identidad y de igualdad o semejanza que le son propios. A pesar de su extensión en el lenguaje administrativo y periodístico, es innecesario y desaconsejable el empleo de mismo como mero elemento anafórico, esto es, como elemento vacío de sentido cuya única función es recuperar otro elemento del discurso ya mencionado; en estos casos, siempre puede sustituirse mismo por otros elementos más propiamente anafóricos, como los demostrativos, los posesivos o los pronombres personales. A menudo, su simple supresión no provoca pérdida alguna de contenido.
Ejemplo, esta vez cojo el que propone la RAE (sacado de El País):
"Criticó al término de la asamblea las irregularidades que se habían producido durante el desarrollo de la MISMA. " 
¿Cómo lo corregimos? Muy sencillo. Cambiamos "la misma" por "su", que a menudo no entorpece la frase y se entiende perfectamente:
"Criticó al término de la asamble las irregularidades que se habían producido durante SU desarrollo."
Otro ejemplo, esta vez inventado por mí:
"James contempló la mesa, de la que provenía un hedor nausaebundo, y se sentó alrededor de la MISMA."
Se corregiría de la siguiente manera:
"James contempló la mesa, de la que provenía un hedor nauseabundo, y se sentó a SU alrededor."

No es tan profesional, ¿no? Anda que no queda bien escribir así en un trabajo de la universidad, en una tesis o en cualquier historia. Qué lenguaje, qué hermosura... A menudo muchas expresiones son erróneas y debemos evitarlas. De la misma manera que una mentira dicha mil veces puede convertirse en realidad, esta es una expresión que se ha generalizado a base de integrarla en medios públicos y novelas.

Ahora ya sabéis: si oís a alguien hablar o decir "de la misma / del mismo" erróneamente, podéis corregirle... pero siempre desde la educación :)