sábado, 29 de junio de 2013

¡Quiero una corrección!

¡Hola! Si has pinchado en el banner es que sabes que hago correcciones de estilo y quizás estés buscando alguna. Y si no lo sabías, tan solo tienes que echar un vistazo al sobre mí del blog para un pequeño resumen. Tengo experiencia como correctora de estilo en el grupo editorial Valentia Autores y también, desde los albores de 2012, me dedico a la corrección freelance. Paso a explicarme con más detalle:
1. ¿Qué es la corrección freelance?
Significa que me dedico a corregir manuscritos de escritores por cuenta propia. Principalmente son encargos de escritores, o bien autoeditados o en vías de autoedición, pero también puedo trabajar con servicios editoriales o con editoriales en sí. 

2. ¿Por qué 'freelance'?
Con la llegada de Amazon el porcentaje de escritores autoeditados ha dado un salto cualitativo muy importante. Entre los precios bajos y lo fácil que es tener una novela en el Kindle -¡a un solo clic!-, Amazon es una mina de historias por descubrir, pero muchas pecan de una mala presentación, errores ortotipográficos, cacofonías, repeticiones y erratas de todo tipo. Todo esto entorpece la lectura, y muchas veces desemboca en que el lector abandona el libro. 

La cuestión fundamental es que tales errores se podrían haber enmendado con las aportaciones del profesional adecuado. Los autores no tienen por qué saber maquetar, corregir lo más objetivos posible, editar, leerse como lo haría un lector... ¡Son empresas dificilísimas!, y que yo sepa, un escritor debe dedicarse a escribir.

Como lectora entiendo que, tras cinco o seis novelas pésimas en cuanto a estos aspectos, se prejuzguen el resto de historias, y por ende, al resto de autores. Como escritora, me hiere en el orgullo. No me gusta que descalifiquen a los compañeros, sean editados de la forma tradicional, coeditados o autoeditados. Todos se han sacado las castañas del fuego, han luchado contra viento y marea para que sus novelas vean la luz. Eso es maravilloso y punto.

Por eso, cuando la primera autora se puso en contacto conmigo y me pidió un presupuesto para la corrección, supe que tenía que aportar mi granito de arena... ya fuera para llevar a imprenta, para subir a Amazon o para ponerlas guapas antes de enviarlas a concursos y editoriales.

3. ¡Quiero una corrección!
Si eres escritor y has llegado hasta este punto es porque podrías estar interesado en mi trabajo. En ese caso te remito al correo electrónico para cualquier consulta o elaboración del presupuesto y del calendario de trabajo. Sin compromiso, claro. ¡Faltaría más! ¿Alguien se imagina yendo a probarse una camisa y que por tocarla ya tuviera que comprarla? Esto es igual. Charlamos, analizamos los pros y contras y luego tú decides.
Mi trabajo consiste en pulir el manuscrito desde una perspectiva más lejana, y por tanto, más objetiva. Busco puntuación mal puesta, reiteraciones, cacofonías; también hago pequeñas sugerencias para dar más aire al texto, más emoción en esa parte tan intensa, más tensión en aquella otra... Para que, en definitiva, la novela quede lo mejor posible. Tardo entre uno y dos meses en corregir una novela, pero depende del número de páginas que tenga, y atiendo cualquier género. Adicionalmente también elaboro informes de lectura y de estructura. Toda la información la podéis encontrar en este documento, donde desgloso los puntos a tratar.

Eso sí: no hago milagros. El talento lo pones tú, que eres el diamante en bruto. Yo soy la máquina que te ayuda a brillar. Con esto quiero decir que no voy a reescribirte el libro, y que en todo momento tu estilo y pericia constarán como impronta de autor.

4. Un resumen, por favor...
  • Soy correctora de estilo desde 2010, cuando hice una prueba para una editorial con un manuscrito y obtuve una valoración "muy positiva". Ahora he ampliado mis horizontes y trabajo con quien esté interesado.
  • Mi metodología se basa en la elaboración de un calendario de trabajo y del presupuesto correspondiente. Mantengo una relación horizontal con el autor, es decir: trabajo con él, no para él. También elaboro informes de lectura y estructura.
  • El tiempo que tardo en corregir una novela suele oscilar entre uno y dos meses. Como es lógico, depende del número de páginas y de otro tipo de variables, pero para eso está el calendario. Para que no haya retrasos ni sorpresas.
  • Garantizo una buena corrección. No lo digo yo, sino los autores que han trabajado conmigo. Una de ellas ha publicado su novela en Amazon y es de las más vendidas en varios países. 
  • Puedes acceder siempre que quieras a esta entrada a través de este banner, que está debajo del gadget de seguidores.
  • Vuelvo a dejar mi correo para cualquier pregunta o sugerencia, y también podéis usar los comentarios:

viernes, 21 de junio de 2013

Un escritor es...

© Ada Vekony
Tímido, arrogante, prejuicioso, honesto, impaciente, curioso, inquieto, perezoso, tranquilo, estoico, explosivo, carismático, divertido, antipático, serio, dormilón, histérico, frío, noble, cariñoso, llorón, enfadica, risueño, gruñón, sincero, raro, impuntual, terco, guapo, sencillo, tonto, justo, inteligente, cobarde, enérgico, único.

(y las escritoras tanto igual)

miércoles, 12 de junio de 2013

¿Qué tienen los escritores en la cabeza?

De todo, menos caspa.

Que si mira el catálogo de la editorial, que si estudia las posibilidades del mercado, que si no pierdas el ojo a las modas del momento, que si escucha lo que dicen los visionarios sobre las próximas tendencias, que si el libro físico desaparecerá dentro de cien años, que si busca lectores cero, que si tu pareja es la mejor beta-reader del universo pero te dice cosas bonitas porque te quiere, que si tu talento está infravalorado, que si se ríen de ti por querer ser escritor o escritora, que si apúntate a miles de cursos que -en el fondo- de poco te van a servir si no te sientas a escribir de una puta vez, que si preséntate a este concurso y a ese otro, que si hazte un horario para escribir y cúmplelo a rajatabla, sean vacaciones o no, tengas vida o no.

Todo esto pasa por tu mente de escritor, como mínimo, mil veces al día. Y esto te hace olvidar lo más importante: escribir lo que te guste. Lo que te dé placer. ¡Lo que quieras leer! ¡Y a la porra todo lo demás! Esos concursos, Dios sabe si amañados o no, y esos talleres para intentar focalizar ese torrente de creatividad que ya tienes, joder. Estas preocupaciones están fuera de lugar por dos razones:

1. Todavía no has terminado la novela, así que ¿para qué te vas a preocupar de un problema que todavía no se ha presentado?
2. Escribes porque tienes algo que decir. El único objetivo que debes tener, más allá de poner punto final a tu novela, es mejorar cada día. Y eso no lo vas a conseguir cediendo a presiones externas ni preocupándote por unas regalías que no existen, ni quejándote de lo mal que está el sector editorial.

Así que ya sabes lo que tienes que hacer. ¿No? Escribe.

viernes, 7 de junio de 2013

¿Cómo leen los escritores?

Keepupfaith © Weheartit
Ahora, con el verano a la vuelta de la esquina, por fin puedo retomar la lectura con unas ganas increíbles. Prácticamente acabo de terminar R y Julie y ya estoy con Myst: el libro de Atrus, un libro-adaptación de los videojuegos de Myst. Poco a poco me he dado cuenta de que si un libro no me gusta, como me pasó con R y Julie, no me tengo que sentir mal por dejarlo y escoger el siguiente. So many books, too little time. Y no sé vosotros, pero leyendo me di cuenta de que quería escribir. Ya no me conformaba con ser parte de las historias de mis autores favoritos; quería, necesitaba empezar de cero con mis propios personajes e historias.

Si bien es cierto que leo por diversión, a veces no puedo quitarme la supervisión de correctora o la de escritora y sucede que bajo el propósito del entretenimiento subyace un análisis crítico del libro que estoy leyendo. Escucho la voz del narrador, intento identificar las tres partes de la novela -introducción, nudo y desenlace- si es que están definidas, estudio a los personajes... Tampoco puedo evitar releerme una frase preciosa, no porque diga algo bonito, sino por su estructura; y de la misma manera, tiendo a enfrascarme en una frase que yo habría escrito de otra manera. Creo que cualquier lector con tintes de escritor hace esto, sobre todo si está con su escritor favorito.

Esta lectura de doble objetivo es diferente según qué libro tenga entre manos. No es lo mismo devorar un bestseller, a los que yo miro con ojeriza prejuiciosa -si es un bestseller, ha de serlo con todas las de la ley-, que el debut de un autor novel o el final de una saga larguísima. El nivel de exigencia y las expectativas están íntimamente relacionadas a la hora de decidir si un libro me ha gustado o no. Sé que está mal, pero es así. Lo ideal sería zambullirse en el libro sin mayor preocupación que la de seguir leyendo.