viernes, 7 de junio de 2013

¿Cómo leen los escritores?

Keepupfaith © Weheartit
Ahora, con el verano a la vuelta de la esquina, por fin puedo retomar la lectura con unas ganas increíbles. Prácticamente acabo de terminar R y Julie y ya estoy con Myst: el libro de Atrus, un libro-adaptación de los videojuegos de Myst. Poco a poco me he dado cuenta de que si un libro no me gusta, como me pasó con R y Julie, no me tengo que sentir mal por dejarlo y escoger el siguiente. So many books, too little time. Y no sé vosotros, pero leyendo me di cuenta de que quería escribir. Ya no me conformaba con ser parte de las historias de mis autores favoritos; quería, necesitaba empezar de cero con mis propios personajes e historias.

Si bien es cierto que leo por diversión, a veces no puedo quitarme la supervisión de correctora o la de escritora y sucede que bajo el propósito del entretenimiento subyace un análisis crítico del libro que estoy leyendo. Escucho la voz del narrador, intento identificar las tres partes de la novela -introducción, nudo y desenlace- si es que están definidas, estudio a los personajes... Tampoco puedo evitar releerme una frase preciosa, no porque diga algo bonito, sino por su estructura; y de la misma manera, tiendo a enfrascarme en una frase que yo habría escrito de otra manera. Creo que cualquier lector con tintes de escritor hace esto, sobre todo si está con su escritor favorito.

Esta lectura de doble objetivo es diferente según qué libro tenga entre manos. No es lo mismo devorar un bestseller, a los que yo miro con ojeriza prejuiciosa -si es un bestseller, ha de serlo con todas las de la ley-, que el debut de un autor novel o el final de una saga larguísima. El nivel de exigencia y las expectativas están íntimamente relacionadas a la hora de decidir si un libro me ha gustado o no. Sé que está mal, pero es así. Lo ideal sería zambullirse en el libro sin mayor preocupación que la de seguir leyendo.