martes, 22 de abril de 2014

Un café con Terry Pratchett

Aún no he tenido el placer de tomar algo con el magnífico Terry Pratchett y no sé si podré hacerlo algún día, así que me conformo con leer entrevistas de hace milenios. Si tuviera que decantarme por un libro de su extensa obra, me quedaría con Nación, su primera novela ajena a Mundodisco, y con Mort si me viera obligada a elegir alguno que se desarrolle sobre el caparazón de A'Tuin. Viendo su carácter en eventos públicos y en colaboraciones como escritor y como periodista, sentí mucha curiosidad acerca de su proceso de creación literaria. Buscando al respecto encontré una entrevista que podéis leer íntegramente aquí (en inglés), donde toca también otros temas no tan ligados a la literatura pero de igual interés si seguís sus trabajos. He recogido algunas citas que me gustaría comentar, traducidas, eso sí, con mucha ilusión y poca técnica.

TerryPratchett © tumblr
Hacia el ecuador de la charla, el entrevistador se interesa por la practicidad (y diría también elasticidad) del escritor. Terry Pratchett afirma que es imprescindible trabajar en el primer borrador. Se explaya, pues, el caballero del sombrero:
Imagina que llevo unas diez mil palabras de mi próximo libro. A esas alturas, ¿sé de qué va? Sí, por supuesto, pero la clave es que no me lo cuento. Puedo ver pedazos de esta historia y sé que está ahí. Ese es el borrador cero (o primer borrador). Es privado. Nadie puede verlo, jamás. Este borrador sirve para contarte a ti mismo cuál es la historia que quieres contar. Hace poco alguien me preguntó cómo podía protegerse de la escritura automática. Respondí que la escritura automática es muy, ¡muy importante! Yo me siento y lo dejo salir. No corrijo, solo dejo que fluya. Lo más importante es saber que al día siguiente me volveré a sentar y corregiré como un loco. Pero el primer mes o así intento que mi lado creativo lleve las riendas. Después ya se encarga el lado analítico de convertir lo escrito en algo decente, en esculpirlo con la forma adecuada. Todo el mundo encuentra su manera de hacer las cosas.
Et voilá! Sus palabras me recuerdan al problema de los escritores de mapa: les encanta planificar el argumento, pero pierden las ganas cuando se sientan a escribir. El método de Pratchett podría ser efectivo. Contarse la historia a uno mismo. ¿Qué quiero que suceda? ¿Y cómo? Desde luego, al principio no será una obra maestra... pero será trabajo terminado, y eso ya es mucho avanzar.
Ciertamente, no me siento y planeo la novela antes de escribirla. Hay un lugar llamado "El valle cubierto de nubes". [Explica] Escribir una novela es como si estuvieras de viaje y atravesaras un valle. Este valle está repleto de niebla, pero puedes ver la copa de un árbol sobresaliendo por ella. Y no sin suerte, quizás puedas ver el otro lado del valle. Pero no puedes ver lo que hay justo debajo de la niebla. Sin embargo, sí puedes dirigirte al primer árbol que has encontrado. En esta etapa del manuscrito, sé cómo quiero empezar. Sé algunas cosas que quiero que sucedan a lo largo del camino, y creo que sé cómo quiero que acabe. Suficiente. Quizás ese final no sea el verdadero final, pero ahora me dedico a escribir lo que pienso que será la conclusión real. Es una técnica no para luchar contra el bloqueo del escritor, sino para tener quince o veinte mil palabras bajo el brazo. Y cuando tienes toda la historia escrita, puedes trabajar en ella
Es una bonita metáfora para explicar su proceso creativo, y bueno, para seros sincera, me alivia ver que todos atravesamos ese valle en algún momento, aunque a veces nos perdamos en la espesura o dejemos pasar los primeros árboles en busca de un lugar bien alto donde poder observar el valle entero. Claro que esta no será la visión de todos los escritores del mundo; de ahí la distinción entre escritores de mapa o de brújula. Confieso que yo tomo bastantes apuntes a la hora de planificar novelas (incluso las cortas), pero se debe más a mi memoria de pez. Trabajo dos o tres cosas paralelamente (entre la novela, relatos y columnas) y necesito tener lo básico en papel para aclararme. También, aunque lo sabréis porque ya lo he comentado otras veces, escribir a mano me da esa fluidez que no obtengo con el ordenador. Mi portátil y yo nos llevamos mejor cuando solo tenemos que revisar. Si no, enseguida me engatusa con sus malas artes.

Joe McLaren © Gollancz
Tras esta bella metáfora que Pratchett, dice, suele cambiar cada semana, el entrevistador afirma que le parece un hombre muy observador, y pregunta: ¿se debe ser observador para escribir una buena parodia o sátira?
He sido periodista durante muchos años, así que he sido entrenado en tener una perspectiva periodística del entorno. Lo que siempre digo a los demás a la hora de crear personajes es que no se basen en personas que conocen. Pero puede ser buena idea basarlo en un tipo de persona que conoces, porque mucha gente conocerá gente así, y si es así, ya tienes medio trabajo hecho. Lo difícil de crear un personaje no es describirlo sin más, sino describir su impacto en el mundo. Cómo reaccionan a los demás. Cómo se enfrentan a las cosas. La manera en que hablan, por qué callan. Describir a un personaje no consiste en contarle al lector de qué color son sus ojos y lo alto que es; no necesitas mil páginas para la descripción física. Puedes hacerla aludiendo a un aspecto concreto de tu personaje que haga que los demás piensen: "¡Ajá! ¡Sé qué clase de persona hubiera dicho eso!"
A estas alturas, Pratchett no dice nada que un lector avezado no sepa, y menos alguien que lleve las gafas de escritor puestas todo el día. La teoría es fácil y obvia, y sin embargo, la práctica es otra historia. Precisamente he incluido esta cita para mostraros el truco. "Lo difícil de crear un personaje no es describirlo sin más, sino describir su impacto en el mundo", que los lectores reconozcan clases de personas y no identidades concretas.

Unos dicen que escribir es cuestión de talento; otros, de aprendizaje. Está claro que lo innato allana el camino, pero solo la experiencia te conduce hasta el final. No hay día que no aprenda algo de otros escritores, incluso por detalles imperceptibles.  Decía Ernesto Sabater: "Un buen escritor grandes cosas con palabras pequeñas; al contrario que el mal escritor, que dice cosas insignificantes con grandes palabras." Lo bueno viene en frasco pequeño, ya sabéis.

miércoles, 2 de abril de 2014

Errores comunes (IV): explotar, estallar y explosionar

¿Diferencias? ¿Pero explotar, estallar y explosionar no eran sinónimos? Pues sí, sí lo son. Pero sus peculiaridades vienen dadas por el sentido gramatical. Antes de entrar en materia y rezar por que mi explicación llegue sin interferencias, os dejo las definiciones de cada concepto. ¡Dentro RAE!
Estallar: 1. Dicho de una cosa: Henderse o reventar de golpe, con chasquido o estruendo. 2. intr. restallar. 3. Sobrevenir, ocurrir violentamente. Estallar un incendio, una revolución. 4. Dicho de una persona: Sentir y manifestar repentina y violentamente ira, alegría u otra pasión o afecto.
Dos apuntes al respecto: el primero es que 'estallar' se formó a partir de la metátesis de 'astellar'. Es decir, que a partir de uno o varios fonemas de 'astellar' se creó 'estallar'. La etimología nos da pistas de su significado. El segundo, que es un verbo intransitivo. Luego retomaremos este aspecto.
Explotar: 1. Extraer de las minas la riqueza que contienen. 2. Sacar utilidad de un negocio o industria en provecho propio. 3. Utilizar en provecho propio, por lo general de un modo abusivo, las cualidades o sentimientos de una persona, de un suceso o de una circunstancia cualquiera.
Esta primera ronda de definiciones tiene el verbo 'explotar' como transitivo. Esto significa, explicado sin las florituras de los profesores de lengua y con las que no entendemos nada, que la acción del verbo recae sobre un objeto distinto del sujeto. Por ejemplo: "Nuestro equipo explotó esta mina" o "Parece que tus padres te explotan". Por ende, nadie podría explotar una bomba. LLa Fundeu lo ilustra con dos ejemplos incorrectos: "Especialistas del ejército colombiano explotan una bomba colocada por las FARC" o "Los artificieros de la Guardia Civil explotaron un proyectil en el Club de Campo". 

Ahora bien. No sé si es impresión mía o qué, pero la RAE es un poco bipolar y depende del día sus académicos deciden resistir la tempestad de usos incorrectos, como el -mismo/ma, o rendirse ante lo inevitable y retocar y añadir palabros para justificar tales errores. Diría que es el caso de 'explotar'. No sé. A todos se nos ha explotado alguna vez un globo de agua, ¿no? La Fundeu en ese mismo artículo explica que lo adecuado sería utilizar el verbo 'explosionar' o la construcción 'hacer explotar', y ante la duda decantarse por 'explosionar' porque sirve tanto de transitivo como de intransitivo.
Explotar (2): 1. Explosionar (hacer explosión). 2. Dicho de una persona: Manifestar violentamente un sentimiento, hasta ese momento reprimido.
Explosionar: 1. (tr) Especialmente en artillería, minería y otras disciplinas afines, provocar una explosión. 2. (intr) Hacer explosión.
¡Qué engorroso sería decir que hemos explosionado un globo de agua! Sinceramente, 'explosionar' me parece un pegote de brea mal puesto en una carretera agrietada. Lo que aplico en las correcciones y a mí misma es 'hacer explotar' por ser un equilibrio entre adecuación y economía lingüística. 

Una anécdota cuenta la respuesta de un diputado español cuando, en plena guerra, le preguntaron por las bombas que explotaban. Dijo: "Cuando explota una bomba, estalla la gramática". Al margen de si es verdad o no, podría ayudarnos a tener en cuenta el juego gramatical de 'estallar' y 'explotar'. El drama de un idioma tan rico.