viernes, 19 de septiembre de 2014

Errores comunes (V): optimismo y positivismo

Encontrada en booksownme © tumblr
El ámbito periodístico, las redes sociales y la lengua hablada nos llevan muchas veces a usar como sinónimas dos palabras que no lo son. Es el caso de positivismo y optimismo, y también sus derivadas positiva y optimista. La RAE facilita su distinción con varias acepciones, pero el uso incorrecto está tan extendido que es no es posible erradicarlo de la vida cotidiana:
Positivismo:
1. Tendencia a valorar preferentemente los aspectos materiales de la realidad.
2. Afición excesiva a comodidades y goces materiales.
3. Actitud práctica.
4. Sistema filosófico que admite únicamente el método experimental y rechaza toda noción a priori y todo concepto universal y absoluto.
Optimismo:
1. Propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable.
2. Doctrina filosófica que atribuye al universo la mayor perfección posible.
Por tanto, una persona positiva es una persona pragmática, y la optimista, alegre. La problemática surge cuando decimos que alguien positivo es el que siempre mira el vaso medio lleno. Quizá sea porque su antónimo, negativo, sirve como cualidad y enseguida tendemos a relacionar conceptos: "¡Sé positiva, el examen te saldrá bien!", "No seas negativa, anda". Por no añadir el famoso "siempre negativo, nunca positivo". También se me ocurre actitud positiva referida a actitud alegre en vez de actitud práctica.

Por si no estáis convencidos, aún hay más: esto es lo que dice la herramienta de sinónimos de Wordreference cuando buscamos ambas palabras:















Sin embargo, el resultado cambia si buscamos sinónimos en inglés, de manera que optimistic admite positive en el sentido del que mira el vaso medio lleno, pero positive no admite optimistic en ninguna de sus tres variables:

















A día de hoy es prácticamente imposible hablar bien. La universalización del lenguaje trae consigo un montón de expresiones "robadas" de otros idiomas, así que es lógico que nuestro cerebro haga sus propias agrupaciones semánticas. ¿Se os ocurren otros casos curiosos?