miércoles, 7 de septiembre de 2016

#LeoAutorasOct

Si algo se puede decir de las escritoras de fantasía, terror o ciencia ficción es que siempre han aportado grandes obras literarias. Sin embargo, nuestra historia las ha relegado a la sombra o las ha expuesto a la crítica tras un seudónimo masculino, de ahí que poco a poco y sin darnos cuenta se implantara una idea simple en la mente del lector común: "no existen escritoras de género". Por suerte, es una mentira como un piano, e Internet está ayudando a erradicar este concepto con muchísimas iniciativas cada una dentro de su marco de acción. Hoy, con el despegue reciente de La Nave Invisible, os traigo también el hastag #LeoAutorasOct, que reúne un único objetivo a cumplir por quien quiera participar: leer autoras en octubre.

Aquí el hastag.
Como todos los temas peliagudos, la visibilización trae consigo una serie de preguntas incómodas. ¿Las mujeres y los hombres escriben diferente? En pos de normalizar la situación, ¿no debería darse la misma importancia? De hecho, ¿no debería ser importante solo la obra y no quien la escriba? Bua, ¿se deben separar vida y autor? Inquietante. Ocurrió parecido con GaymerCon, la famosa convención de videojuegos LGTB de San Francisco, o sin irnos mucho más lejos, el I Encuentro de Gaymers, Boardgaymers y Frikicuriosos (apodada cariñosamente MaricCon 2016) en Bilbao. Si bien fueron acogidas con los brazos abiertos, siempre tendrán que enfrentarse a una aldea de irreductibles falos que ponen en entredicho los eventos prodiversidad. Dicho sea de paso, mi postura con respecto a la visibilización es "sí, claro, por supuesto, y cuanto más, mejor".

En #LeoAutorasOct cada uno se organiza como quiere. No hay ganador. No hay que leer un número mínimo de libros. No hay límites en general; se pueden escoger cinco autoras de ciencia ficción, cuatro de fantasía, una de cada o, imagino, decantarse por escritoras realistas o de otras corrientes. De hecho recomiendo encarecidamente a Annie Proulx (En terreno vedado: historias de Wyoming) por ofrecer una visión fresca y cruel del western. Así, exprés. Me encantó. Y el relato Brokeback Mountain merece muchísimo la pena.

Al rebuscar en mi biblioteca me he dado cuenta de que tengo poquísimas autoras. Si me paso a lo juvenil, entonces tengo muchas más, pero este es otro tema. Mis propuestas para este octubre son Naomi Novik (Un Cuento Oscuro), Nancy Kress (Mendigos en España), Ursula Le Guin (La mano izquierda de la oscuridad), Louise Cooper (Némesis 1), Lois McMaster Bujold (Fronteras del Infinito) y Aliette de Bodard (En una estación roja, a la deriva). Siendo optimistas, leeré dos o tres al cabo del mes. Al menos me he asegurado de tener donde elegir.

He escogido algunas portadas en inglés porque en español son horribles, la verdad. Es probable que le dé una segunda oportunidad a Naomi Novik y empiece con ella, ya que otra saga suya, Temerario, me pareció buenísima, con un planteamiento que mezcla coherentemente dragones y la época de Napoleón. Las cincuenta primeras páginas de Un cuento oscuro se me hicieron aburridísimas, pero entre que varias personas me han hablado genial y fue ganadora de un Premio Nébula en 2015... adelante. Sucede parecido con Némesis, que más que una lectura es una relectura; lo leí con trece años y me gustó, aunque me quedé con la sensación de no estar entendiendo la mitad de lo que pasaba. Me reencuentro con Louise Cooper casi de la misma forma que con Ursula Le Guin, para ver qué tal. De Bujold he leído El aprendiz de guerrero, como ya sabréis porque no paro de recomendarla a la mínima oportunidad. Me apetecía seguir con la saga de Miles Vorkosigan. Las autoras restantes, Nancy Kress (que estuvo en la tertulia de Grandes Damas de la Ciencia Ficción junto a Pat Cadigan) y Aliette de Bodard, son nuevas.

Me dejo muchas autoras en el tintero. Robin Hobb y Las Naves de la Magia tendrán que esperar, y eso que lo tengo comprado. He escogido literatura extranjera por reconciliarme con algunas obras que no acabé de entender en su momento y por el bombardeo en redes sociales que me dejan las expectativas por las nubes. Quizá en la próxima tanda pruebe con autoras de cómic español y literaturas alejadas de lo fantástico, aunque... nah.