lunes, 27 de marzo de 2017

Jotun: El Vacío antes que la muerte

Los jotun tienen... malas pulgas.
“¿Cómo de grande es el pájaro que se posa sobre Yggdrasil?” se pregunta Thora mientras recorre el árbol que da vida al mundo; Vedrfolnir, el Halcón, vigila sus movimientos sentado entre los ojos de un águila sin nombre. La batalla contra los jotun, temibles gigantes elementales que dominan El Vacío, está próxima a su fin, y solo los dioses dictarán si Thora, la Vikinga, es digna del descanso eterno en el Valhalla.

Jotun, desarrollado por Thunder Lotus, es en sí mismo es una obra de arte, primero por sus gráficos pintados a mano (cada movimiento, cada paisaje), segundo por la historia que se desgrana a medida que completamos los niveles. La mecánica, sencilla, complementa al resto de elementos. No estorba y permite al jugador dejarse llevar por los escenarios. Opinión personal e intransferible: me parecía importante decir esto porque muchísimos juegos pecan de muchos comandos o muy complicados de recordar a priori, quitando protagonismo a la ambientación o ralentizando la inmersión en la atmósfera de juego.

Si tuviera que definir con una palabra a Thora, sería esta: implacable. Con los años he madurado cierto escepticismo que intenta boicotearme cada libro o cada juego que disfruto diciéndome cosas como: “no es para tanto”, “sí, eso está genial, ¿pero te has fijado en la falta de representación?”, “oh, vaya, otro Personaje Femenino ™ claramente desarrollado por un hombre que parece que no ha conocido una mujer en su vida…” y poco a poco la excitación inicial por un producto sorprendente se convierte en resignación disfrutable.
Bonito, LO SÉ.
Pues bien: ¡con Jotun no es así! ¿Por dónde empiezo? ¿Por la banda sonora? ¿Por su protagonista? Thora es una vikinga de los pies a la cabeza. Reconoces en ella el tesón del que tanto nos han hablado las leyendas nórdicas; en su forma de contar el conflicto central de su historia subyace una fortaleza que imprime aún más fuerza a sus acciones, y por tanto, a las nuestras; su corpulencia física, las capas de pieles unas encima de otras y el hacha (¡qué hacha!) la convierten en una mujer fielmente representada a su pueblo. Puede que llegue un momento en que no haga falta decir que tal personaje está bien hecho, pero todavía no ha llegado.

No quiero desvelar nada de los jotun, así que solo diré que cada uno está asociado a una runa y que las runas tienen un significado íntimamente relacionado con la clase de batalla a la que tendremos que enfrentarnos. Hablo, claro está, de matices, porque si estoy enamorada de Jotun es por los pequeños detalles; no esperéis grandes acertijos ni un Dark Souls de la vida. Algunas queremos llegar a viejas.

Es que es alucinante.
Jugadlo. De verdad. La delicadeza narrativa de Jotun ha despertado en mí un interés por los héroes nórdicos que antes no existía, y solo por eso quiero dar las gracias al equipo de Thunder Lotus. Uno nunca sabe cuánto inspira a los demás.